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Terra
La Coctelera

Manifiesto dia escolar de la paz

QUEREMOS MANIFESTAR:

Que en los tiempos que corren y en una sociedad movida por el egoísmo, el dinero y los intereses personales, la paz es un cubo de hielo guardado en el infierno, una llama tenue en una habitación oscura, es un puñado de arena que se desvanece en nuestras manos, es un camino deseado por todos y todas, y en continua construcción. Parece que sólo escribimos PAZ en mayúsculas el día 30 de cada enero, pero nos olvidamos que todos los días del año, PAZ se sigue escribiendo en mayúsculas, lo ponga o no cualquier diccionario de cualquier Real Academia de cualquier idioma o país.
Lo repetimos alto y fuerte cada enero, cada año, un día. Lo repetimos cada vez que una bomba estalla en un tren, cada vez que periodistas españoles, italianos, franceses, ingleses… son secuestrados y asesinados. Cada vez que un suicida se inmola llevándose por delante inocentes, cada vez que un gobierno o unos señores de la guerra deciden iniciar la suya propia por no se sabe que oscuros intereses, cada vez que en nuestro país, o en otro, suenan las voces de las pistolas y las bombas.
Silencio. No gritamos. No luchamos. Silencio. Callamos cada 11 de abril, cada 25 de junio, cada uno de los restantes 362 días del año. Qué más da que en Palestina se cometan asesinatos de Estado permanentemente, que en Israel mueran inocentes a manos de bombas suicidas, que en el Estrecho y en las costas del sur de España una patera vaya a la deriva con 20 personas desesperadas por encontrar un futuro mejor y el único futuro que encuentren sea su muerte. Apagamos los oídos, entornamos los ojos y el silencio hace eco entre las montañas de la intolerancia, el racismo, la hipocresía…
El mundo se desploma día a día ante nuestros ciegos ojos. Porque la paz no es una manifestación por Ponferrada haciendo sonar tambores, consignas y canciones de protesta. La paz es mirar a un niño que vive como un niño, sin fusiles y sin aprender a matar. Sin que nadie le cambie el juguete por un arma. Mirar a una niña que no esté forzada a trabajar por la mafia de la pobreza y el abandono. La paz es una mujer que besa a su marido al llegar a casa sin miedo a recibir insultos, amenazas, palizas y muerte. La paz es un hombre que no se cree superior a la mujer, que no la humilla, la desprecia ni la maltrata. La paz es ver un abrazo de un palestino con un israelí, de un ruso con un checheno, de un croata con un serbio, de un sudanés del norte con un sudanés del sur, ver a una mujer afgana mostrar su rostro sin el burka y sin miedo. Es, en definitiva, encontrar un arma en la basura y querer que siga ahí. La paz no es un día. La paz es esto y mucho más.
Creemos que existirá un futuro en que no encontremos ninguna mujer maltratada, porque ninguna miseria o injusticia humana es mejor o peor que otra; todas son iguales. Que llegará el día en que nuestra lucha contra la violencia de género se convertirá en una cuestión de conciencia.
También es una cuestión de conciencia no agredir al medio ambiente, que con nuestra permanente ansia de consumo maltratamos y provocamos que las injusticias se eternicen. La paz pasa por el respeto a los bienes naturales patrimonio de todas y todos, estén en el país que estén. Pasa por el respeto a la naturaleza como bien común del que nadie se puede constituir en propietario desafiando al resto del mundo y contaminando lo que le parece con la excusa de la “sociedad del bienestar”. Justicia y paz es trabajar por dejar un mundo habitable a los que detrás vienen ya que no somos sus propietarios, sólo se nos ha prestado.
La paz no es un día de enero. Es trabajar en nuestros centros escolares por la justicia, denunciando el acoso a nuestros compañeros y compañeras, de esta forma, evitándolo. La paz es derribar los muros de la incomunicación, el aislamiento, el desprecio y el abandono en que se ven sometidas muchas personas cercanas a nosotros, en nuestro entorno, en el trabajo, en la calle... al lado de nuestra casa.
A veces perdemos la esperanza porque no vemos progresos. Tenemos mucha prisa en ver que se acaben las guerras, el hambre, la tortura, el terrorismo, la miseria, la indigencia y el abandono. Vemos cómo se pierde el referente de los derechos humanos, cómo aparecen nuevos gritos de dolor, más conflictos y más guerras. Es como una trágica e inevitable epidemia. Que los caminos del diálogo y el respeto son más lentos que los de la ira y la violencia. Pero aún a pesar de ello creemos en un mundo justo, donde se escuche el silencio de las armas, donde ningún hombre se crea propietario de ninguna mujer, donde la violencia sea una oscura pesadilla que ya ni se recuerde en los libros de historia. Donde las palabras hambre, miseria, guerra, maltrato, violencia de género, atentado ecológico, pateras, muerte, prostitución, comercio de personas, esclavitud infantil... no aparezcan en el diccionario porque ya nadie sepa lo que es y no sea necesario usarlo.
Sólo un deseo más; que las pancartas que hoy mostramos y los tambores, los gritos y las consignas que hoy suenan en Ponferrada no nos dejen dormir hasta que hayamos erradicado la injusticia. Hagamos de la paz una forma de vivir, una energía renovable. Una energía que brote de un alma y un corazón benigno y pacífico.

MANIFIESTO DIA DEL SIDA

Con ocasión del Día Mundial de Lucha contra el Sida ecobierzo quiere hacerse eco de los más de 20 años de muertes, tragedia y dolor con los que esta epidemia ha sembrado de forma preocupante todas las regiones del mundo. Por todo ello queremos denunciar:
 Que se estima que 40 millones de personas en el mundo viven con el virus, de los que 5 millones contrajeron el VIH en 2005.
 Que en España viven entre 120.000 y 140.000 personas infectadas con el VIH o con la enfermedad, aunque un 25% de ellos no han sido
 diagnosticados y desconocen su estado.
 Que a nivel mundial, más del 50% de todos los casos corresponden a mujeres y niñas, que ostentan el colectivo de mayor riesgo de infección,
 seguido por los jóvenes de entre 15 y 24 años.
 Que esta enfermedad no sabe de fronteras y sigue siendo extremadamente destructiva. Sólo en el continente africano se encuentran dos tercios de los infectados por el VIH. En pleno siglo XXI, todavía aún en ausencia de una cura y en busca de una respuesta global y sostenible al Sida, Ecobierzo manifiesta:
 Su apuesta por el fomento de la Investigación como medio para encontrar nuevos y mejores medicamentos que permitan el acceso a todos los infectados a terapias antirretrovirales.
 Su compromiso con programas reinformación, Prevención y Sensibilización que reduzca los riesgos de contagio entre la población y eliminen los estigmas y la discriminación que sufren los afectados.
 El fomento de campañas y programas de Cooperación Internacional dirigidas al trabajo de campo con la población afectada y a la colaboración con los gobiernos de los países subdesarrollados en la búsqueda de políticas efectivas.

Apoyar a los proyectos de distintas asociaciones que trabajan en España por ofrecer una mayora calidad de vida a todos aquellos que viven con la enfermedad.
La epidemia del Sida debe ser uno de los grandes retos de nuestra generación y desde ECOBIERZO nos comprometemos a luchar por estos objetivos, ayer, hoy y siempre.

Manifiesto con motivo del segundo aniversario del 11M

Hace dos años Madrid tembló; tembló Atocha, Santa Eugenia y el Pozo, y a la misma hora, temblaron los ánimos y los corazones de todos los que como los muertos y heridos nos dirigíamos a nuestras obligaciones cotidianas.
Tembló en Madrid todo aquello que se sostiene desde lo material; tembló el suelo, el hierro y el cristal se rompió, pero los terroristas no pudieron hacer temblar la solidaridad, la ayuda desinteresada, ni el Estado de Derecho a pesar del miedo, la incredulidad y la impotencia de los que presenciaban el infierno en directo y de los que nos íbamos enterando de lo que es posible contemplar en este mundo.
Los ciudadanos de este país, sufridores pacientes de la injusticia y la barbarie terrorista durante décadas, han demostrado que la experiencia y la memoria colectiva son los mejores instrumentos educativos y auto-educativos de un pueblo, y ha logrado colocar como máxima diaria el resignado mantenimiento continuado de la libertad y la democracia que tanta sangre, injusticia y silencio le ha costado conseguir.
Cada una de las 192 muertos y de lo mas de 1500 heridos que provoco hace un año Al-qaeda y de las 800 victimas mortales anteriores de ETA tienen que tener nuestro profundo y riguroso compromiso de recordarlas, honrarlas y respetarlas desde el civismo, y ofrecer a sus familias la ayuda y el consuelo necesario para seguir viviendo después de tanto dolor.
Es tarea pues, de todos, que reivindiquemos el recuerdo de las víctimas, el consuelo para sus familias y la esperanza de que cada uno de nosotros viva en el verdadero sentido de la libertad, la justicie, la solidaridad y la responsabilidad personal con nuestra actitud en estos momentos de recuerdo.